Durante los últimos dos años, en el Movimiento ASPACE hemos llevado a cabo un proceso de transformación hacia el enfoque social de derechos y la filosofía de vida independiente.
Se inicia en 2021 con un diagnóstico que revela la necesidad de pasar de un enfoque centrado en el cuidado a otro basado en derechos, apoyos personalizados y participación real.
En el Movimiento ASPACE llevamos dos años construyendo una transformación profunda. Un cambio de modelo, de cultura y de mirada, que sitúa a las personas con parálisis cerebral, incluidas aquellas con grandes necesidades de apoyo, como protagonistas reales de sus decisiones y su proyecto vital.
La andadura comienza en 2021 con un diagnóstico que deja clara una necesidad: cambiar la mirada, abandonar el enfoque centrado en los cuidados existente y avanzar hacia un nuevo modelo basado en derechos, apoyos personalizados y participación real. El resultado fue la creación en 2022 de la Guía del Enfoque Social de Derechos; la puesta en marcha de pilotos en APACE Toledo, ASPACE Zaragoza, Apamp Vigo, ASPACE Badajoz, Acpacys, ASPACE Granada, ASPACE Salamanca y ASPACE Sevilla para la implementación del enfoque social de derechos ; contando con grupos de transformación formados por familias, profesionales y personas con parálisis cerebral.
El modelo en las entidades se ha implementado a través de cinco fases estructuradas, que van desde la adhesión al enfoque social de derechos hasta la elaboración de planes de acción y la medición de resultados. Las entidades han detectado prioridades desde la experiencia directa de las personas con parálisis cerebral y generado iniciativas ajustadas a su realidad.
Gracias a este trabajo compartido, se han conseguido avances concretos como una mayor participación de las personas con parálisis cerebral en órganos internos, servicios más individualizados y centrados en decisiones informadas, incorporación del enfoque social de derechos en la formación de profesionales y en los planes de vida de las personas con parálisis cerebral o la creación de una red de buenas prácticas y aprendizaje conjunto entre entidades.
Además, se han puesto en marcha herramientas innovadoras como entrevistas de rutinas, detección de derechos vulnerados, procedimientos de toma de decisiones compartidas y protocolos con enfoque de género, que reconocen la triple discriminación que enfrentan muchas mujeres con parálisis cerebral.
Estos dos años de trabajo en el enfoque social de derechos han supuesto un avance en la transformación del Movimiento ASPACE hacia un modelo centrado en la toma de decisiones, la autonomía y la participación efectiva de las personas con parálisis cerebral. El compromiso de las entidades, el protagonismo de las personas, el acompañamiento técnico y el trabajo en red han permitido sentar bases sólidas para lograr un cambio estructural que ya comienza a ser visible y que seguirá fortaleciéndose en los próximos años.
En 2026 seguiremos acompañando a más entidades en este proceso, reforzando el trabajo en red y profundizando en indicadores que midan de forma real el impacto en la vida de las personas. Y es que el cambio de mirada no es solo una metodología sino un cambio cultural y social profundo que implica nuevas formas de escuchar y acompañar.













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